La cámara fotográfica perfecta

09 agosto 2006

¿Qué cámara compro?

Esta es la primera pregunta que nos surge cuando deseamos incursionar en el mundo de la fotografía y así poder comenzar a retratar la realidad.
Hoy ya nadie discute que la tecnología digital ha aventajado a la analógica, no porque se obtengan mejores resultados, sino por una cuestión práctica y económica. El avance de la era digital es tan abrumador que muchos de los mayores fabricantes, ya no cuentan en sus catálogos con equipos fotográficos de funcionamiento analógico. Así que ponernos a discutir cual es el mejor soporte, si un sensor o una película química, carece de sentido, con lo cual nuestra próxima camara será indefectiblemente digital.

Ahora cualquier cámara digital? No y es acá donde comienza nuestro camino que nos depositará en un final feliz o amargo, cuando contemos en nuestras manos con las copias de las imágenes que hemos querido perpetuar.

Cuantas veces hemos oído decir … mis fotos salen bien …, lo primero que deberemos asumir es que nosotros no sacamos fotos, hacemos fotografías con toda la responsabilidad que ello conlleva. Cuando las fotos salen como se dice, pareciera que las imágenes son obtenidas por la cámara y no por nosotros y que las copias resultantes surgen por algún proceso mágico del cual casi ni participamos, con lo cual si la mitad de las fotografías logradas son desastrosas no es culpa nuestra.

A ponernos los pantalones las fotos las hacemos nosotros, bien o mal, nos gusten o no nos gusten, cuanta mas dedicación, esfuerzo, práctica, estudio y porque no gasto monetario, mejor haremos fotografía y ahí descubriremos que la magia resultante será obra de nuestra creatividad, permitiéndonos atesorar nuestros recuerdos en álbunes de fotos muy especiales.

Para lograr obtener los mejores resultado deberemos contar con tres materias prima esenciales que se retroalimenta entre y sin las cuales cualquier intento de hacer una buena fotografía será en vano.

1) Una buena cámara fotográfica que se amolde a nuestras necesidades.
2) Nociones básicos sobre software de retoque fotográfico.
3) Conocimiento de las principales técnicas que gobiernan la fotografía.

Cuanto mas se profundice en estos temas, la cuarta pata (el factor humano), mas sólida será la mesa y haremos cosas que cada vez nos asombrarán mas.

Hablemos de la cámara fotográfica y su importancia

Existe la máquina perfecta?, si existe, reflex digital de mas de 12 mp, varios objetivos de líneas Premium, flashes de estudio, etc. presupuesto de todo alrededor de 20.000 dólares. La perfección tiene su precio y solo está al alcance de unos pocos, con lo cual debemos volver a la tierra y ver que equipo me compro con un presupuesto razonable.

Según mi punto de vista existen 3 categorías de sistemas fotográficos en el mercado:

1) Las cámaras de bolsillo, donde se incluyen los celulares.

Características:
- visor directo
- tamaño reducido
- automáticas o semiautomáticas
- hasta 7 mp
- objetivos de calidad media.
- costo entre 100 y 500 dólares.

2) Las compactas

Características:
- visor electrónico
- tamaño medio
- automáticas y manuales
- hasta 10 mp
- objetivos de muy buena calidad
- costo entre 500 y 1000 dólares.

3) Las reflex semi profesionales
Características:
- visor reflex
- tamaño mediano grande
- automáticas y manuales
- hasta 12 mp
- objetivos intercambiables
- costo entre 1000 y 2000 dólares.

Las primera de la lista son tal vez las mas vendidas, las mas económicas, de funcionamiento sencillo y de reducido tamaño, son las delicias de los aficionados, que con tal de demostrar que cuentan con su aparatejo digital, lo único que hicieron cuando recibieron la caja fue cargar la pila, insertar la tarjeta y luego de realizar las tomas y comprobar los resultado exclamaron … que lo parió, que bien que salen las fotos de mi cámara!

Cuanto hay de cierto en esta expresión y cuanto de deseo del propietario por justificar el costo de su juguete nuevo sin caer en la desgracia de tener que reconocer que tiro la plata.

A cuantos de nosotros nos paso lo mismo y nos preguntamos en que estabamos pensando cuando adquirimos tal o cual cosa, puesto que no era lo que esperabamos.

Entonces aclaremos un poco los tantos, pongamos blanco sobre negro y digamos que las cámaras de bolsillo son un prodigio de la tecnología, pero que cuentan con sus limitaciones.

Su tamaño escaso son su mejor carta de presentación, pero a la vez son su talón de Aquiles. Por cuestiones de espacio los sensores ( CCD en su mayoría) son potentes pero muy pequeños, esto hace que a sensibilidades ISO altas el ruido sea muy elevado, atentando contra la calidad de la toma. Además este tipo de sensores no logran buenos resultados en las altas luces y sombras (rango dinámico) y son mas propensos a las aberraciones cromáticas. Además los lente incorporados al cuerpo también son de escaso porte y por consiguiente la apertura del diafragma es limitada, dejándonos sin la posibilidad de manejar la profundidad de campo.

Sumémosle a todo esto los automatismos que traen de fabrica y el procesamiento agresivo que realiza el software interno antes de enviar la imagen a la tarjeta, lo que nos limita irremediablemente para un posible retoque en nuestra PC.

Y si a todas estas limitaciones le agregamos nuestro desconocimiento fotográfico y de la herramienta que tenemos en la mano porque ni si quiera nos detuvimos a leer el manual correspondiente, afirmar que sacamos buenas fotos resulta un expresión por lo menos temeraria.

Con todo esto no quiero decir que con una cámara de bolsillo es imposible hacer una buena foto, pero desconocer sus limitaciones y su óptimo funcionamiento nos acerca peligrosamente a una posible frustración, en cambio una técnica depurada y exprimir al máximo las posibilidades que nos brinda el equipo nos alienta a seguir disfrutando las mieles del buen hacer en este arte llamado fotografía.

La próxima entrada las cámaras compactas.